“Quizá encuentres interesante esta camiseta del Bayer Uerdingen”, leí de buena mañana en mi buzón de correo. Era un amigo. Se me ocurren otros adjetivos para el pijama de la fotografía, le respondí para sorber a
Los guardametas suplentes de los grandes equipos tienen un oficio peculiar. Juegan dos partidos al año, se les tira un par de veces y si están acertados pueden vivir de una parada durante el resto de la temporada. Una buena manopla y el graderío creerá que si el Buffon de turno se lesiona, no hay nada que
Va de nueves italianos. En el ecosistema donde la patada es una arte y los dos ceritos en el marcador tan sólo una pequeña desgracia que en todo caso no sonroja, colegiremos porqué lo de depositar la pelota en la malla con profusión convierte al dotado con dicha habilidad en un titán para